Carga mental
¿Sabes a qué hace referencia el concepto de carga mental cuando se habla de ello en relación a las mujeres?
En lÃneas generales, este término está vinculado a la carga que implica, en una mujer, mantener la actividad laboral/profesional, la planificación, logÃstica, coordinación y toma de decisiones en el ámbito familiar.
¿Por qué en la mujer? ¿Acaso los hombres no pueden tener carga mental?
Evidentemente, la carga mental como tal no conoce de géneros, pero cierto es que los roles de género juegan un papel bastante importante en este tema. Incluso en la actualidad, que muchas familias tienen una distribución equitativa de labores domésticas y los hombres participan mucho más de actividades de cuidado familiar.
Estudios comentan que nosotras empleamos 2-3 horas más cada dÃa que los hombres en este tipo de actividades. Lo que coincide con otras fuentes, que comentan que el 75% de las responsabilidades domésticas recaen en las mujeres y niñas.
Con la entrada de la mujer en el mundo laboral y profesional, y su crecimiento en este ámbito, hubiese sido esperable que las cuestiones domésticas quedasen repartidas. Sin embargo, esto no ha sido asà en muchos casos y es la mujer quien debe encargarse de todas aquellas cuestiones, además de sus desafÃos laborales y personales.
¿En qué afecta la carga mental?
A nivel cognitivo, se observan olvidos, dificultad para la toma de decisiones, mayor dispersión y menor atención.
Por lo que respecta al ámbito emocional, aumenta el nivel de estrés y ansiedad. Las mujeres encabezan el ranking de consumo de antidepresivos y ansiolÃticos. La verificación y planificación constantes puede generar un elevado malestar, incluso sensaciones de culpa y/o vergüenza cuando no se llega a todo, lo que incrementa los problemas de autoestima.
En la esfera relacional, aleja a las mujeres del entorno de amistades habituales, con quienes no se suele compartir estas emociones y sensaciones; sino también pueden generarse dificultades dentro de la pareja, ya que la carga mental genera una elevada desigualdad y descontento. Muchas parejas, incluso, llegan a separarse por ello.
Incluso puede generar afectación a nivel fÃsico, cuando el estrés es elevado pueden aparecer problema gastrointestinales, dificultades para conciliar y mantener el sueño, dolores corporales, etc.
¿Por qué se asocian las tareas de cuidado a la carga mental?
Son actividades poco valoradas, ya que los cuidados del hogar y/o de las personas no se consideran como tareas que hay que llevar a cabo para el correcto funcionamiento familiar. Esto hace que se den por sentados y sean exigidos.
Genera sobrecarga mantener la lista de actividades pendientes y ver que no podrá llegarse a todo. Esto hace que se afecte el sentido de autoeficacia, generando estrés por la sensación de no cumplir con las expectativas sociales.
La falta de reconocimiento de estas actividades, incluso la poca sensación de logro que genera haber llegado a hacerlas hace que sean tareas poco gratificantes. Que se acumulan y generan agobio. A su vez, son tareas que suelen estar acompañadas de dificultades repentinas constantemente.
Algunos estudios comentan que 3 de cada 4 mujeres vive con carga mental, pero muchas de ellas ni siquiera son conscientes de ello; por tanto, ni siquiera lo hablan con otras personas.
Algunos análisis que lo evalúan, muestran que las mujeres presentan puntuaciones de carga mental hasta casi 6 veces mayores a los hombres cuando se les realiza encuestas sobre este tema.
Asà de asumido está el rol de género en la sociedad actual, incluso entre nosotras.
Carga mental y COVID-19
Durante la pandemia, con los niños y niñas fuera de las instituciones educativas, los trabajos de cuidado se vieron incrementados. Conjuntamente, las desigualdades económicas entre hombres y mujeres se exacerbaron.
Todo ello ha dado lugar a una regresión en relación a los roles de género pre-establecidos, haciendo que las mujeres incrementen el tiempo a cuidados, disminuyendo su presencia en el mercado laboral. Esto lleva a un mayor riesgo de violencia interpersonal hacia ellas.
¿Cómo se puede salir de situaciones semejantes?
Hablando, hablar de este tema lo hace visible, nos ayuda a poner en perspectiva lo que vivimos y asà conseguir las herramientas para solucionarlo de manera duradera.
