¿Qué es el TEPT?
Estoy segura que alguna vez escuchaste hablar del Trastorno de Estrés Postraumático (o TEPT). Suele ser de lo que más se habla cuando ocurre cualquier situación traumática.
De hecho, si estás en un proceso judicial por una situación potencialmente traumática, lo primero que se valorará será la presencia de TEPT. Como si fuese un oráculo para determinar si es cierto lo que te ha pasado (quiero aclarar, como el otro post, que no necesariamente desarrollamos TEPT ante un trauma).
Pero, más allá de sonarte, ¿sabes cómo se empezó a hablar de él? En una primera versión del DSM (manual diagnóstico de trastornos mentales) estuvo vinculado al estrés en veteranos y prisioneros de guerra, así como supervivientes de campos de concentración; luego desapareció, pero con el tiempo se vinculó a los veteranos de guerra de Vietnam. Formando un conjunto de síntomas que aparecían tras la vivencia de situaciones traumáticas.
¿Sabes qué características tiene este cuadro? Te dejo algunas de ellas para que las revises. Según el DSM-5, la principal es que haya ocurrido algún evento traumático (inesperado y todo lo que hablamos en el post que explico qué es el trauma), pero veamos qué más características tiene el TEPT:
Memorias intrusivas, que se presentan como recuerdos, juegos o sueños angustiosos (incluso pesadillas), que se presentan sin previo aviso, y cuyo contenido tiene vinculación con el evento traumático.
Disociación, sentir y/o actuar como si se reviviese el suceso traumático. Se puede llegar, incluso, a perder la noción respecto del momento actual.
Malestar físico y emocional ante la exposición a factores vinculados a la situación traumática vivida.
Realizar intentos para evitar los recuerdos traumáticos o los elementos que podrían recordar al evento. Esto incluye lugares, situaciones o personas vinculadas al mismo.
Alteraciones cognitivas y emocionales, como fallos/olvidos en la memoria de la situación traumática, generalización de creencias negativas sobre la propia valía o la de los demás, sensación de culpa o vergüenza, desinterés en el juego y/o en actividades diversas.
Alerta y reactividad excesiva asociada al evento, como puede ser comportamiento irritable, arrebatos de furia, hipervigilancia, sobresaltos continuos, problemas de concentración, dificultades a la hora de dormir (para conciliar o mantener el sueño).
Todos estos síntomas pueden variar en intensidad, duración, características (dependiendo de la situación traumática que hayamos vivido, la edad cuando ello ocurrió, cómo lo valoramos). Por lo tanto, no nos ceñimos a un formato único y puede adquirir diversas presentaciones.
Más allá de la información que te acabo de proporcionar, tengo que hacerte una advertencia/recomendación asentada en la base del último párrafo.
No alcanza con hacer un listado de “late, late, nola, late, nola”. Si has pasado por una situación potencialmente traumática, y crees que puedes tener TEPT, ponte en manos de un profesional especializado. Esto ayudará a determinar si es el diagnóstico correcto y, en caso que así sea, minimizar o eliminar sus síntomas con técnicas específicas y que hayan probado efectividad y eficacia.
Cualquier duda que tengas, contáctame.
