¿Qué es el trauma?
Seguramente has oído hablar de trauma más de una vez en tu vida y en más de un contexto.
¿Qué significa trauma? La real academia española entiende lo siguiente:
“Del gr. τραῦμα traûma ‘herida’.
1. m. Choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente.
2. m. Emoción o impresión negativa, fuerte y duradera.
3. m. Med. Lesión duradera producida por un agente mecánico, generalmente externo.”
Como podemos observar, a nivel médico lo usan para expresar la presencia de un accidente que deja consecuencias físicas. Pero, en psicología, lo usamos de una manera diferente; la primera de las definiciones de la RAE tiene un cáliz psicoanalítico, la siguiente está más vinculada a lo que entiende el DSM como trauma.
Pero… ¿qué situaciones podrían derivar en un trauma? En verdad son muchísimas, pero te dejo algunas aquí para que la conozcas.
Accidentales:
Presenciar un accidente, ya sea como actor en el mismo o como observador. Este tipo de situaciones repentinas puede generarnos alteraciones emocionales y físicas que se consideran trauma. Aún más si en tal accidente tienes heridas físicas importantes u observas/asistes a personas con daño físico evidente e, incluso, personas que fallecen en él.
Tener experiencias en donde has sentido impotencia por sentir que no podías hacer nada para cambiar la situación, como encierros en ascensores, habitaciones, etc.
Estar presente en una catástrofe natural como puede ser un tsunami, terremoto, inundación, incendio.
Muerte repentina de un familiar muy allegado, como podría ser un hijo (incluyendo abortos) o padres a edad temprana.
Intencionados:
Vivir una situación de violencia interpersonal, que alguien te haya insultado, pegado, abusado, violado. Este tipo de situaciones en donde la violencia está dirigida directamente hacia nosotros son altamente plausibles de generar trauma. Observar estas situaciones, sobre todo durante la infancia, también puede generar trauma.
Experimentar situaciones de acoso diversos como pueden ser el bullying (acoso escolar), mobbing (acoso laboral), acoso sexual, acoso callejero.
Haber sido víctima de acontecimientos violentos, como un secuestro, torturas, un atentado terrorista, o conflicto bélico.
Derivados:
Estar constantemente trabajando con personas que sufren, o que mueren. Se considera trauma secundario. Comunes en este grupo son personal sanitario, personal de seguridad y emergencias, psicólogos, profesionales del sistema de protección infantil, etc.
Todos eventos, potencialmente traumáticos, pueden derivar en consecuencias diversas que van desde un temor momentáneo (adaptativo a la situación), hasta el conocido trastorno de estrés postraumático.
Se estima que una buena parte de la población ha vivido alguna experiencia traumática (incluso más de una) a lo largo de la vida. Trabajar sobre estas es del todo importante, existiendo diversos abordajes dentro de la psicología.
Si has vivido un trauma, del tipo que sea, puedes contactar conmigo que estaré encantada de ayudarte y darte herramientas para que estés mejor y salgas adelante con muchos más recursos de los que tenías.
